Nos conocimos aquel verano. Yo fui a pasar unas vacaciones con mi familia, igual que tú. Yo creo que esto lo hizo el destino, nos enamoramos al instante de conocernos. Fué un amor de los de película, apasionado, fantástico pero real. Fué duro el día que nos despedimos, no sabíamos por cuanto tiempo. Aún tengo el recuerdo de tu mano diciendome adiós mientras yo me alejaba en el coche. Lloré, te heché de menos, lo superé. Después de 50 años, ya en nuestra vejez, me has vuelto a la memoria. Fui a buscarte a tu casa, llena de recuerdos maravillosos.. Estaba deseosa de verte, abrazarte, besarte.. Ahora lloro el no poder haberte dicho que te quería, que no te olvidé y que.. estés donde estes, siento no haber llegado antes...

No hay comentarios:
Publicar un comentario